martes, 12 de enero de 2010

Se llama invierno, señores.

Cuando era pequeño caían medio metro de nieve y nadie se quedaba en casa. Íbamos todos a la escuela y jugábamos con la nieve. Colgaban de los tejados unos chupones de medio metro y los cogíamos (Cuando llegábamos, claro) para jugar con ellos. Ibas a quedarte en casa para cuiatro días que nieva al año ¡Y una leche! Había que aprovechar.

Pero resulta que el país se ha desarrollado un montón y ahora hay cambio climático y efecto invernadero. Ahora hay mucha seguridad social, algo menos de seguridad ciudadana y más libertad ¿? (Bueno, esto último no sé, creo que sí, pero podríamos discutirlo) Entonces, un día, del mes de noviembre, diciembre o enero las temperaturas bajan hasta los once bajo cero (O más, escribo de memoria) y todo el mundo se colapsa por las olas de frío.

Bien, cuando yo era pequeño, señores, a esto le llamábamos invierno.

En invierno hace frío, llueve, nieva, caen chuzos de punta y se hielan los pájaros en los alambres de la luz y corre un cierzo que pela. Eso, que todo el mundo sabía cuando yo era pequeño, nos lo dicen ahora en el telediario como si fuésemos niños de primaria. ¡Y no solo eso! Nos dicen también que salgamos con cadenas si llevamos el coche y que nos abriguemos. ¡Nos ha jodido, mayo con las flores!

¿Es que nos hemos vuelto tan comodones que nos tiene que recordar estas cosas?

¡Ah, por cierto! En verano suceden cosas parecidas, pero el revés. Ya me entienden. No permitan que nadie les diga que deben ir por la sombra cuando caigan cuarenta grados en agosto.


lunes, 11 de enero de 2010

Yo también me sumo ¡Ale!



¡Empezamos bien el año!
Tarde, pero bien (¡Pero por los c*j*nes!).
Llevo unos días leyendo, oyendo y poniéndome de peor leche con cada comentario que leo, con cada día que pasa. ¿Por qué? Por la dichosa historia del cierre de las webs. Porque ya me carga eso de que los de siempre quieran perpetuarse porque sí. Y porque los que deberían defendernos se ponen se su parte

Les remito a mi anterior entrada, la de la evolución de las especies con que terminé al año y además me gustaría sumarme al movimiento contrario a este despropósito gubernamental (O intento de tal, ya veremos).
De entrada , para que se sepa, con esta foto de arriba.

Si quieres saber qué puedes hacer, mira este enlace.

Espero que las voces se oigan desde muy lejos para que a los políticos que nos ha tocado votar les entre en la mollera que no somos sus juguetes.