domingo, 4 de octubre de 2009

La Corona Catalano-Aragonesa

¡¡ Te cagas... en las bragas!! Con la definición.

Esta semana pasada estuve en Barcelona por cuestiones del trabajo y al final de la ¿dura? jornada me invitaron a visitar el museo marítimo de las Atarazanas.
El guía era un chaval joven y tras la bienvenida comenzó a explicar al grupo la historia del lugar. Hete aquí que de repente golpean mis oídos unas palabras extrañas: La Corona Catalano-Aragonesa.

Tuve unas inmediatas ganas de lanzarme a su yugular, pero no era cuestión de montar una trifulca delante de todos. Durante toda la visita, y puesto que ya conocía el museo, estuve buscando el momento propicio para ponerle en un apuro. Lo siento por él, pero la galera de Juan de Austria hacía mucho que no entraba en combate, así que, al terminar el recorrido preguntó si había algo que pudiera aclararnos y le pregunté: ¿Por qué has denominado "Corona Catalano-Aragonesa" a la "Corona de Aragón" de la que formaban parte entre otros reinos, los condados catalanes?

Bien, a los aragoneses nos molesta que nos ninguneen, como a todo dios, y nos sentimos ninguneados cuando se tergiversa la historia. Nadie le quita importancia a la participación de Cataluña en la Corona, pero de ahí a apropiarse del nombre, pues no.

Yo argumentaba los libros de historia, él argumentaba que así se lo habían enseñado. O sea, le habían enseñado una historia manipulada políticamente con el único objeto de dejar constancia de la separación entre el todo y la parte, entre España y Cataluña. De la misma manera que la guerra de independencia española no se cuenta igual en Francia que en España.

Siento mucho que los niños catalanes se eduquen en ese sistema porque un día se darán cuenta de que Barcelona y Badajoz ocupan el mismo estatus en este país, son provincias del mismo Estado.

A mí me manipularon durante cuarenta años y me he dado cuenta de ello. ¡Ojalá las cosas fueran de otra manera!


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