viernes, 5 de septiembre de 2008

VirtualBox 2.0

Acabo de poner una entrada y no me acordaba del acontecimiento de día: La publicación por parte de Sun Microsystems de la versión 2 de VirtualBox.

La he instalado, antes tenía la 1.6.4 en mi Ubuntu 7.10 y la verdad es que va como la seda Ha necesitado descargarse dos paquetes extra para satisfacer las dependencias y nada más.
Para descargar, aquí

Después de instalar hay que entrar en los sistemas invitados (Un XP y un Ubuntu 8.04.1 en mi caso) y volver a instalar las GuestAdditions o LinuxAdditions, según el SO.

En el XP huésped hay que desinstalar antes las que haya instaladas, si era el caso.
En Ubuntu, nada, directamente instalarlas desde la línea de comandos, como root.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pirata

Pues eso, que una vez más estoy leyendo cosas como que el mercado discográfico tuvo que rebajar los requisitos para conceder un disco de oro o platino porque las ventas habían bajado a causa de la piratería.
Por eso he querido repasar mis conocimientos y mirar en la Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Pirata

He oído hablar de la captura de barcos pesqueros españoles por los piratas en Somalia. Imagino que lo que buscaban eran los CDs de Bisbal y Ana Belén ¿No?

jueves, 4 de septiembre de 2008

Yo, es que de eso, ni idea

Pues en estos pasados días, ya me he topado con tres o cuatro de estos que responden lo del título cuando se trata de hablar del tema de las descargas. "Tengo el emule, pero ni idea de cómo va"
Como saben que a mí esto de los ordenadores me va, por simple hobby, y que trato de andar el camino yo solito siempre que puedo, la frasecita les sirve de entradilla para luego ir tratando de sonsacar información sobre los torrents, los emules, los pandos los rapidshares y esas cosas.

No estoy seguro de que estén mintiendo y en realidad, de cara a la galería digan una cosa y en casa sean los campeones de las descargas. Lo cierto es que yo me suelo cerrar en banda y les digo "Mira, en google pones: Cómo descargar archivos de internet" Y luego te pones a leer.
Ahí duele, porque no están por la labor. Prefieren que seas tú el que les configure el emule con IDAlta, les diga qué páginas son las mejores para descargar torrents y esas cosillas y les expliques la mecánica del asunto.
Lo de siempre vamos. Buscan un pringao que les permita seguir pensando que Windows es muy fácil, muy barato y tal y tal...

Claro que ¡Como yo uso Linux! La excusa es perfecta.

viernes, 22 de agosto de 2008

Estamos en ferias

De nuevo en verano. Agosto para más señas. A principio de año me propuse llevar esto con cierta continuidad pero no ha sido posible.
No obstante hay algo que no me resigno a dejar aparcado: Las atracciones de ferias.
Veamos, voy al mercado y veo "Un kilo de manzanas por dos euros (Por ejemplo, que no tengo ni idea del precio de las manzanas)"
O sea, una cantidad de dinero por una cantidad de producto.

Voy a la feria y me encuentro que me piden "dos cincuenta por tres tiros de escopeta (De feria, de las que fallan". Hasta aquí bien, seguimos con la tónica de una cantidad de dinero por una cantidad de producto. Hay otras atracciones del mismo tipo que ofrecen productos lúdicos semejantes, y entonces me encuentro con "los caballitos, los autos de choque, las norias, los pulpos..."

En este tipo de atracciones te ofrecen, por la misma cantidad de dinero (Dos eurazos y medio), un viaje. Busco en los alrededores de la caseta que sirve de taquilla y no encuentro el dato que busco: ¿Cuanto dura cada viaje? ¿Cuantas vueltas da la atracción por ese dinero?
Nada, no hay información.

Ya sé que parece absurdo, pero resulta que en este país de pícaros eso se presta a que el viaje tenga una duración variable. Por ejemplo, si hay poca gente cada viaje dura diez vueltas de caballito; si hay mucha, sólo siete u ocho y así permito que más gente disfrute de mi atracción.
Otro ejemplo, si hay mucha gente permito que en los autos de choque cada turno dure dos minutos y medio; si hay poca, dejo hasta tres.

Ya sé que no es mucho tiempo, pero multipliquen eso por la cantidad de horas que está abierta la atracción y el precio de cada viaje.
No sé si estará legislado, pero creo que debería estarlo y bien a la vista del público
Por si acaso.

viernes, 4 de abril de 2008

El curso de dios

Dios creó el mundo y tal y tal. Hasta ahí todo claro.
Mucho tiempo después de crear la tierra y las estrellas..., y hasta al hombre mismo, envió a su hijo a este planeta para ver cómo andaban las cosas. Loc ierto es que todo estaba manga por hombro y entonces decidió convocar un curso, el de dios. No todo el mundo podía matricularse en él, obviamente, porque la cosa tiene su seriedad y con esos asuntos no se juega ni un poco.
Se eligió a trece personas para la primera convocatoria: La primera de ellas sería el hijo mismo de Dios, que haría las veces además de maestro ya que era el mismo Dios hecho carne, y doce de sus mejores discípulos, los que más aventajados estaban y mostraban más interés en los asuntos de que se iba tratando.
El curso teórico-práctico se sucedía a lo largo de varios años en los que el maestro iba enseñando a sus discípulos cada una de las materias a impartir.
Hasta que ¡hete aquí! que uno de ellos se sublevó y acabó denunciando al maestro por intrusismo en la profesión (monopolizada en aquellos tiempos por los sacerdotes del templo).
El maestro acabó condenado a morir en la cruz y los doce discípulos se diseminaron por el mundo como pudieron.
¡Desde entonces no se ha vuelto a convocar otro curso de dios!

Todo esto viene a cuento porque mi jefe se empeña en que haga varias cosas a la vez, al mismo tiempo... Y eso no es imposible, pero ¡Desde varios lugares distantes! O sea, en Madrid y Sevilla al mismo tiempo, por ejemplo.

Se lo he explicado varias veces (Lo del curso de dios) pero no hay manera.

jueves, 21 de febrero de 2008

¿Software libre¿ ¿Y eso qué es lo que és?

Trabajo en un empresa enorme. Con un montón de ordenadores y un montón de gente pensante trabajando para que el sistema informático se mantenga en pie.
Los altos jefes se han puesto las pilas, se han puesto picajosos y hace tiempo decidieron que "Nada de software instalado que no tenga su correspondiente licencia". Es más, los equipos informáticos están vedados para instalación de software y sólo se puede trabajar con el software permitido por la dirección. Aún no han prohibido los pendrives ni deshabilitado los puertos USB.

En una reciente reunión en la que se habló del tema surgió la necesidad de instalar Autocad en algunos equipos. Obviamente había que pensar quien lo necesitaba de verdad y quien no porque las licencias cuestan un pastón y se me ocurrió comentar que a lo mejor no necesitaban Autocad, sino un programa de CAD, y que quizá se podría instalar una aplicación que sirviese para lo mismo, aunque tuviera menos funcionalidades, y que si se buscaba software libre, puede que hasta fuese gratis.

Dije la palabra mágica: "Software libre"
Respuesta: ¡Ojo con el software libre! ¡Que aunque no necesita instalación te puede fastidiar el equipo y meterte en un follón!

Se montó un pequeño revuelo y al final mi comentario se diluyó en el aire antes de pasar a otro tema. En mi cabeza siguió dando vueltas aquel comentario hasta que llegué a la conclusión:
¡Dios mío! ¿Sabe este hombre de qué le estoy hablando?

Mientras siga habiendo gente así en mi empresa me temo que seguiremos gastando un dineral en licencias de software sin considerar alternativas que podrían hacernos lo mismo sin tanto perjuicio económico. Claro que ellos no han visto la luz. Siguen en la carcel de Windows y el software propietario, no saben ni entienden de otra cosa porque fue lo que aprendieron y lo que usan cada día. Lo siento por ellos.

domingo, 17 de febrero de 2008

Una de fútbol

No me gusta el fútbol. No estoy seguro de haber empezado y terminado de ver alguna vez el mismo partido. Nunca he asistido a un partido de fútbol de primera división. NI de segunda tampoco. Y de los equipos locales puede que me haya tropezado alguna vez con alguno, pero de camino al bar, seguro. Vamos, que no entiendo de fútbol más de lo que entiendo de cultivar kiwis.
Por eso, desde la más absoluta ignorancia pregunto:
¿Por qué cuando un árbitro mete la pata en un partido de fútbol siempre salen perjudicados los equipos pequeños?
Porque lo del penalti de ayer al Zaragoza tiene miga ¿eh?
¿No hay tribunales de apelación y esas cosas? ¿No se puede reclamar a nadie?